
Jesús compara el Reino de Dios con una red que recoge toda clase de peces, los cuales serán seleccionados al final, conservando los buenos y desechando los malos. Esa red es la figura de la Iglesia de Cristo, la cual está integrada por toda clase de personas, por “santos y pecadores”. Ella, nuestra santa madre Iglesia, nos ofrece a todos la posibilidad de caminar por la vía de la santidad, que es el camino del cristiano; nos hace encontrar a Jesucristo en los sacramentos.