
La liturgia nos propone para hoy, solemnidad de todos los santos, meditar sobre el texto de las bienaventuranzas. Mateo indica el lugar en el cual Jesús pronuncia su discurso: “Jesús subió al monte”. Por este motivo, los exegetas lo definen como el “sermón del monte”, a diferencia de Lucas que lo inserta en el contexto de un lugar llano. Otro detalle que nos llama la atención es la posición física con la que Jesús pronuncia sus palabras: “se sentó”.