
De origen judío tuvo que marchar a Estados Unidos a mediados de los años treinta, por la situación de odio antisemita que se respiraba en Alemania. El panorama oscuro que se cernía sobre Europa unido al interés de Hollywood de 'cazar' talentos en Europa propiciaría una aportación fundamental y extraordinaria de los compositores europeos en la historia del cine, como fue el caso de Waxman.