
Un curso de retiro es un tiempo que uno se para, aparte de las actividades normales o cotidianas, para disponerse a rezar un poco más y dar espacio a una reflexión más profunda y más consciente. Un curso de retiro es como una revisión médica, un buen chequeo con unos buenos análisis, una ITV, un reseteo. Se trata de volver al estado de fábrica. Esto requiere tiempo, seguramente no podremos disponer de todo un mes como requieren los ejercicios ignacianos, pero un fin de semana largo está al alcance de todos.