
La razón por la que he escrito este libro, es precisamentepara decir la verdad histórica una vez más, sobre las tres“religiones, creencias o doctrinas” más importantes de nuestracivilización. No estoy contra ninguna de ellas, todas tienen elderecho de existir y manifestarse, pero también tienen el deberde respetar las otras creencias y el derecho de pensar librementede todos los seres. No se puede utilizar el nombre de Dios o delos Espíritus Superiores para satisfacer nuestras ambicionesorgullosas y desmedidas, utilizando la mentira, la falsedad y lacalumnia, para confundir, oscurecer y dominar la mente de todoslos que confían en ellos, porque creen que representan a Dios yhablan en nombre de Él.