
Me gusta usar la expresión “meditar en pijama” para hacer de la meditación algo cercano, cotidiano, algo para lo que no hay que esperar el momento indicado porque no es algo que se haga, sino una forma de estar. Pero no me creas, si no quieres, compruébalo tú mism@. Desde reflexiones, alguna anécdota, cuentos y trucos que te ayuden a meditar o a intentar vivir más presente. Esa es mi propuesta para “Medita desde casa conmigo”.