
La Sociedad de San Pablo, desde su carisma específico de anunciar el Evangelio con los medios de comunicación social, contribuye a la tarea de la Iglesia cuya naturaleza propia es evangelizar. Por eso, a través de subsidios preparados con cuidado y pasión, como el Pan de la Palabra, quiere ayudar a alcanzar los objetivos que la misma Iglesia se plantea, especialmente desde la última asamblea de los obispos latinoamericanos en Aparecida.