
Durante décadas, el silencio imperante por el miedo y el ruido de la violencia limitó que los relatos sobre lo ocurrido en los territorios, particularmente en aquellos devastados por la violencia en Colombia, se escucharan en voz alta. Cuando el olvido y sus narrativas se han impuesto, las víctimas han encontrado en las manifestaciones de las memorias una fuente de resistencia. Acá se recogen estos sentires, en sus propias voces, con la riqueza de expresiones diversas, acentos, cantos e historias que prevalecieron ante la adversidad y se resistieron a olvidar.