
Entre 1965 y 1975 Pura Tomás lideró, junto a sus compañeras del grupo femenino de México, dos publicaciones que se convirtieron en referencia obligada para seguir sus pasos políticos en el exilio. El boletín <i>Mujer</i> y después <i>Horizontes</i>, ayudaron a construir una memoria en torno a los avances conseguidos durante la II República y, a la vez, también reflejaban el lamento por la pérdida de la democracia y de los derechos de las mujeres. Entre sus variadas secciones se encontraban las <b>“Charlas de mujeres”</b>, que también dan nombre a este pódcast. Una serie de diálogos distendidos con protagonistas femeninas. Escritos con ingenio y descripciones cercanas. Estas charlas, ficticias pero verosímiles, con ingredientes de realidad y siempre con intención pedagógica, se publicaron firmadas por <i>Pituka</i>. El seudónimo que usaba, para este menester, la propia Pura Tomás.