
Crecí viendo a Cooper luchando solo contra todos, en ese fuerte olvidado en el desierto contra los enemigos mas acérrimos y por preservar los sueños de juventud; o con la sonrisa de Steward Granger en el personaje mas atrevido y alegre pero que esconde una sombra de duda sobre el valor y la sangre en la estupenda Scaramouche; o ese duelo entre la honestidad sin sombra de General Custer enfrentado en la barra de un bar en el lejano oeste, contra la sabandija que interpreta Arthur Kennedy en donde se demuestra que el honor y valor puede con toda ingratitud e indecencia.