
Es un ejercicio de campo, de recorrido por cada vereda para acercarse a sus habitantes y explorar las distintas versiones e imaginarios sobre su historia. De conversaciones abiertas, espontáneas y de largo rato, de idas y venidas que nos llenan de imágenes sonoras, de muchas palabras, versos, coplas, dichos y cantadurías que dan cuenta de sus múltiples sabores y colores.