
De Baruc se hace mención muchas veces en el Libro de Jeremías, de cuyo profeta fue amantísimo discípulo, y compañero inseparable. Nacío en una familia muy principal entre los judíos, y vemos que a su hermano Saraías se le llama príncipe (Jeremías 51.6) Dictando Jeremías, escribió Baruc en un libro todas las profecías de dicho profeta, las cuales leyó después delante del pueblo y del mismo rey. Siguió a su maestro Jeremías, a Egipto; y después paso a Babilonia para manifestar a sus hermanos cautivos las profecías de Jeremías. El libro de Baruc presenta una versión griega antiquísima, y conserva aún todas las señales de que el original fue en hebreo. Fue siempre respetado como libro canónico; y si algunos Padres no hicieron expresa mención de él en el catálogo de los libros sagrados, es porque muchas veces se ha contado como parte de las profecías de Jeremías, bajo cuyo nombre solían citarse antiguamente los textos de Baruc, como observó San Agustín (de "Civit, Dei",lib 18 cap.33). Pu