
Es una invitación a escuchar ecos, recorrer senderos que nos permitan apropiarnos de nuevos sabores, sonidos y texturas. Es un caminar para detenerse en los aromas de la palabra, revisitarlas y reinventarlas. No pensamos a la fotografía como la captura de una imagen, sino como una excusa para potenciar los sentidos, para entrar y salir de nuestros propios mundos, para estremecernos en el silencio que habilita la palabra.