
Hace mucho, mucho tiempo, en el vasto y silencioso vacío del universo, ocurrió un evento extraordinario que cambiaría el curso de la historia cósmica para siempre. Entre las estrellas y las galaxias, una nube gigante de gas y polvo comenzó a girar y colapsar debido a la fuerza de la gravedad. Esta nube, conocida como la nebulosa solar, era el origen del sistema solar y, finalmente, de la Tierra misma.