
Keola un joven era el yerno de Kalamake, un hechicero viejo. Kalamake y Keola le prendieron fuego a unas hojas encima de una alfombra y aparecieron en una isla de Hawai. Recogieron conchitas porque Kalamake las convertía en dinero, volvieron justo a tiempo y aparecieron en el suelo con muchísimo dinero. Se lo repartieron y Keola pensó que se podría aprovechar de Kalamake, pero Keola y Kalameke se fueron al mar donde en el fondo había huesos y Kalamake se hizo grande y destruyó la barca y dejó a Keola en el mar. A Keola le recogió un barco porque en la tormenta perdieron un tripulante. Al final Keola le cuenta la historia a un misionero y este se lo cuenta a la policía por falsificar dinero. Keola tuvo que pagar a los misioneros. No se supo nada más de Kalamake.