
Los microrrelatos de este libro lúcido e inquietante, milimétrico y adictivo, diverso y embrionario, son orbes en miniatura, textos que en unas pocas líneas pueden trasmutarse en delicadas esencias o en bebedizos letales, piezas repujadas por un exquisito orfebre desde el corazón de la extrañeza, muestras de una sorprendente versatilidad, de una imaginación sin trabas donde conviven lo hermoso y lo terrible, el sueño y la pesadilla...