
Laura Caxton ha sobrevivido al resurgimiento de los vampiros pero no sin perder gran parte de su vida y estabilidad. Ahora ha rehecho su existencia junto a Clara y ha dejado bien atrás su antiguo puesto de policía de tráfico para sustituirlo por un futuro mejor en la brigada de crímenes. Hace tiempo que no puede dormir bien por las noches porque tiene constantes pesadillas, llenas de dientes triangulares y blancos como perlas que vienen a buscarla, a destrozarla… Pero, todo eso ya se ha acabado, se repite una y otra vez para poder concebir la vida. No obstante, la herida vuelve abrirse cuando recibe un mensaje urgente del agente Arkeley, su mentor en su macabra iniciación como cazadora de vampiros. ¿Qué estará detrás de aquellas urgentes palabras? Caxton tiene un horrible presentimiento sobre qué puede ser, y sinceramente, no quiere tener nada que ver con él. Pero el destino está escrito, y ella es la única que puede salvarnos del horror que 99 vampiros podrían desatar.