
Una estructura abierta a todos los estilos, lugares y situaciones, aunque en éste su primer y largo periodo decididamente inclinada al pop-rock, una ligera diferencia con el que ahora resurge, cediendo algún espacio también a otras músicas y coberturas sin perder, de ninguna manera, la más rabiosa actualidad. Al jazz, por ejemplo, a ése ultimo jazz electrónico y riquísimo en estilos y matices geográficos que tanto asusta a los ortodoxos pero jazz al fin y al cabo, a esas bandas sonoras que nos regala el cine y más estentóreamente las series de televisión, el último gran globo cósmico de la caja que atonta, a los músicos clásicos del siglo anterior, en fin, a lo que siempre ha sido Aeroplano radio: entonces un viaje alrededor del mundo del rock, ahora convertido en el mundo de las músicas contemporáneas.