
Este libro contiene medicina fuerte, amarga a la boca, peropotente si se toma con contrición y fe. Para una generaciónsatisfecha en su presunción, emocionalmente agotada por lapalabrería y las vaciedades de algunos líderes bienintencionadospero errados, superficialmente familiarizada con todos lospuntos sutiles de frases teológicas bien cuidadas, la medicinapuede ser demasiado amarga. Sólo los que han perdido todaesperanza se beneficiarán. Que muchos sean los muertos delSeñor, y que se multipliquen los desesperanzados. Sóloentonces podremos experimentar lo que algunos de nosotrosconocemos de oídas.Algunos observarán aquello en lo que están en desacuerdo.Demasiado de esto, o demasiado de aquello, dirá la excusa. Note encuentres entre ellos. ¿Y qué si algo se dice de diferentemanera? ¿Y qué si el predicador mantiene otra perspectivaacerca de la soberanía, de la santidad, del hombre (y bienpudiera estar en lo cierto)? No te pierdas el meollo por tuestudio de la corteza.