
En 2008, tras su experiencia de la misión de S. José de los Llanos en la República Dominicana, el Padre Christopher Hartley, llevado por la Providencia de Dios, llega a uno de los lugares más perdidos y olvidados del mundo: Gode, en Etiopía, un lugar donde nunca ha llegado el cristianismo. Allí va a vivir una aventura espiritual fascinante, con una pasión propia de los enamorados de Cristo. Estas cartas, que escribirá dede este lugar, reflejan sus vivencias y su profundización en el misterio de Dios y de los hombres. (Nota: Su texto está pasado a una voz de Loquendo. Me hubiera gustado haberlas pasado con mi propia voz, pero Dios no me ha dado una entonación lo suficientemente digna para ser entendida)